El afán por el oro, sostiene el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, favorece la capacidad de Maduro para mantener el poder sobre los militares.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sancionó a la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven) y a su presidente, Adrián Antonio Perdomo Mata, por continuar las operaciones de oro que se nutren de la minería ilegal para sostener al régimen de Nicolás Maduro.

Minerven es una estatal aurífera, ubicada en El Callao al sur del estado Bolívar, con una capacidad de producción de ocho toneladas de oro al año desde 2011, cuando asumió las operaciones de las trasnacionales de capital mixto Venezuela-Rusia, Rusoro y Venrus.

Su continuada paralización operativa la ha colocado en un rol de recolectora del oro producido principalmente en zonas mineras ilegales, con gran impacto medioambiental y marcadas huellas de violencia, que luego es enviado a las arcas del Banco Central de Venezuela (BCV) y, posteriormente, a otras naciones a cambio de alimentos o efectivo para las finanzas nacionales.

“El régimen ilegítimo de Maduro está saqueando la riqueza de Venezuela al tiempo que pone en peligro a las poblaciones indígenas al invadir las áreas protegidas y causar deforestación y pérdida de hábitat. El plan de Maduro para usurpar la autoridad de la Asamblea Nacional y despojar a Venezuela de los recursos naturales ha expuesto a las comunidades locales a toxinas peligrosas”, dijo este martes el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, quien resaltó que perseguirán agresivamente a los involucrados con el comercio ilícito de oro “que está contribuyendo a esta crisis financiera, humanitaria y ambiental”.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos recordó que sin la aprobación de la Asamblea Nacional “y sin considerar el medio ambiente y las comunidades locales, Maduro se otorgó amplias autoridades para supervisar el desarrollo del Arco Minero del Orinoco hace años”. De allí que, agregan, la minería y la posterior venta de oro “ha sido uno de los esquemas financieros más lucrativos del régimen de Maduro en los últimos años, ya que cientos de miles de mineros han extraído oro en minas improvisadas y peligrosas en el sur de Venezuela, todas controladas por el Ejército venezolano”.

Además de destacar el impacto de la minería en el ambiente y en la proliferación de enfermedades como la malaria, Estados Unidos detalla el esquema a través del cual se da la compra de oro a los pequeños mineros. En febrero de 2019, la agencia Reuters publicó una investigación titulada La ruta del oro venezolano: cómo el gobierno convierte billetes sin valor en lingotes con ayuda de Turquía en la que explica el camino de la piedra preciosa desde las minas del sur de Bolívar hasta naciones como Turquía.

“Como el único procesador estatal de oro en Venezuela, Minerven compra oro a los mineros y lo funde en barras. El Ejército luego transporta las barras de oro a las bases aéreas fuera de Caracas, para su posterior transporte al Banco Central de Venezuela. Desde 2016, el régimen de Maduro compró el equivalente a cientos de millones de dólares en oro de pequeños mineros independientes, pagando a los mineros en bolívares venezolanos, incluso cuando Venezuela está experimentando una hiperinflación como resultado de una mala gestión económica. Esta práctica ha permitido al régimen ilegítimo convertir su moneda depreciada en oro y otras monedas extranjeras, pagando a los mineros en bolívares casi sin valor, mientras que permite que el régimen de Maduro se adhiera al poder”, puntualiza el organismo estadounidense.

A la configuración de Minerven se agregó, desde agosto de 2018, la empresa turca Marilyns Proje Yatirim, S.A. que junto a la estatal aurífera componen la empresa mixta Sociedad Anónima Minería binacional Turquía-Venezuela (Mibiturven). La alianza con Turquía, uno de los principales compradores del oro venezolano, no es casual.

“Minerven es la fachada donde se recauda todo el oro que producen las minas ilegales manejadas por los grupos criminales (pranes, ELN y Hezbolá). Este #OroDeSangre cuyo origen es criminal, es presentado como si fuese de Minerven, para colocarlo en el mercado mundial”, expresó el diputado a la Asamblea Nacional, Américo De Grazia, tras conocerse las sanciones de Estados Unidos.

El comunicado refiere que las ganancias generadas por la minería ilegal son codiciadas por el Ejército venezolano, al que Maduro otorga acceso libre a las minas. “Esto favorece la capacidad de Maduro para mantener el poder sobre los militares, ya que su deseo de proteger este ingreso ilícito refuerza la lealtad firme de los militares a Maduro”.

Crisis Group alertaba en un informe reciente que el conflicto de minerales en el sur del país es un aspecto clave del devenir político nacional. “En este clima ya tenso, los intereses financieros afianzados y la inestabilidad en el sur podrían socavar las perspectivas de un cambio de poder pacífico. Las ganancias de la minería ilegal son uno de los flujos de ingresos más codiciados por las fuerzas armadas; su deseo de proteger esos ingresos fortalece su lealtad hacia Maduro y le da al gobierno un salvavidas económico”, apuntaban.

La organización destacó que, según testimonios, los grupos armados no estatales operan en confabulación con oficiales de la Guardia Nacional y el comando militar regional, alcanzando a altos rangos del gobierno y las Fuerzas Armadas, que coordinan las ventas internacionales de oro del Arco Minero del Orinoco.

En noviembre de 2018, Estados Unidos prohibió a todo ciudadano estadounidense comerciar con oro exportado de Venezuela y, un mes antes, denunció la venta de “21 toneladas métricas de oro” que han ido “principalmente a Turquía”, equivalentes a $ 840 millones.

Este año, en febrero de 2019, el presidente de la Comisión de Finanzas del Poder Legislativo, Carlos Paparoni, denunció que el BCV vendió 73 toneladas de oro -hasta diciembre de 2018- a tres firmas de Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Dubái, sin pasar por los controles de la Asamblea Nacional. La firma de Emiratos Árabes Unidos, Noor Capital, fue la mayor compradora de oro venezolano al adquirir 27,3 toneladas en 2018; mientras que la empresa turca Sardes Kiymetli Madenler compró 23,9 toneladas de oro, seguida por la comercializadora de Dubái, Goetz Gold, que adquirió 21,8 toneladas del metal precioso.

Runrunes publicó una investigación el 14 de marzo en la que detalla que estas 73 toneladas viajaron en 33 cargamentos de lingotes, transportados en 27 vuelos de la aerolínea pública Turkish Airlines (Turquía) y cinco de las privadas Copa Airlines (Panamá), Solar Cargo (Venezuela), Rotana Jet Airlines y E-Cargo Airlines (ambas de Emiratos Árabes Unidos). Sólo uno de los 33 vuelos y su respectiva compañía no logró ser identificado.

“Se desconoce si las 73 toneladas de oro exportadas por Venezuela en 2018 proceden de las reservas del BCV o de la producción no reportada del Arco Minero del Orinoco”, apunta el artículo.

Empero, en febrero de 2019, el parlamentario Carlos Paparoni apuntaba que desde la Asamblea Nacional trabajaban para que no pueda venderse “ni un gramo más de oro” que sea usado por el régimen de Nicolás Maduro.

Template by JoomlaShine